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La temporada regular de ensayos de Bach Atelier en su nuevo proyecto Atelier Coral ha dado comienzo bajo la dirección de Rainer Steubing-Negenborn. Como en toda nueva temporada de ensayos de un coro, aún no se han estabilizado las incorporaciones y “desincorporaciones”, por lo que todavía hay trasiegos entre las cuerdas, aunque con un número suficiente de elementos por cada una de ellas. Habrá que cuidar a la cuerda de contraltos y quizá incorporarle algún efectivo nuevo.

Trabajar con un artista como Rainer siempre proporciona agradables sorpresas, algo que se puso ya de manifiesto en nuestra jornada de presentación y “ensayo cero”. Aquel día de marzo, al final de la sesión, nos invitó por sorpresa a subir todos al ámbito del órgano de nuestra sede de ensayos en la madrileña Iglesia de la Paz o Friedenskirche (Castellana, 6), instrumento construido por el organero alemán Weigle e instalado en 1948, cuya sonoridad, versatilidad y adecuación al espacio en el que “vive” han sido repetidamente elogiadas por los especialistas.  Allí nos obsequió Rainer con la interpretación de algunos fragmentos de los “Clavier Übung” de JS Bach.

La sorpresa de este jueves consistió en trabajar a primera vista sobre el breve himno “Gloria Laus et Honor” de Francisco Peñalosa (c1470-1528). Rainer gusta de incorporar a los ensayos alguna lectura a primera vista, algo que pone a prueba la flexibilidad y concentración de los participantes y que todos tenemos la sensación de que acabará haciéndonos mejores cantores. La casi desconocida obra de nuestro ilustre y a menudo olvidado compatriota Peñalosa, maestro en Sevilla nada menos que de Cristóbal de Morales y anterior por tanto al hoy considerado “trio de ases” que éste formó junto a Francisco Guerrero y Tomás Luis de Victoria durante nuestro Siglo de Oro, nos sorprendió a todos por su imaginativa inspiración y sobrecogedor sonido. Todos deseamos poder incorporarla a nuestro repertorio estable.

Un siglo después del himno de Peñalosa está fechada la segunda parada de nuestra sesión, el motete de Michael Praetorius “Nun bitten wir den heiligen Geist” (1609). En una futura página de esta bitácora glosaremos la figura de Praetorius, organista y compositor turingio igual que Bach y maestro, a su vez, de Heinrich Schütz, uno de los ídolos vivientes (junto con Reinken y Buxtehude) del genio de Eisenach. El motete, en forma de canon, es un prodigio de ritmo y de hallazgos armónicos, haciendo honor con ello al conjunto de la obra de su insigne creador.

La introducción al Kyrie del Clavier Übung de JS Bach, eje del trabajo de nuestro Atelier Coral hasta el próximo octubre, consistió en un repaso del gradual “Kyrie, Gott heiliger Geist” contenido en el Himnario de Naumburgo (1537) y sus antecedentes gregorianos. No hubo tiempo para acometer el correspondiente coral a cuatro voces de JS Bach vinculado al Clavier Übung, que ha quedado como obra sobre la que trabajaremos en la próxima sesión. Sí hubo unos minutos, sin embargo, para que Rainer nos destacase al piano las citas literales del gradual de Naumburgo contenidas repetidamente en ese coral y en el Kyrie de la Misa para Órgano de Bach, así como los vínculos entre las tres exposiciones del mismo (Kyrie, Christe, Kyrie, respectivamente Padre, Hijo y Espíritu Santo) y la retórica musical aplicada por Bach a cada una de estas exposiciones.

Durante la próxima sesión la estrella de nuestro  Atelier será el mencionado coral a cuatro voces “Kyrie, Gott Vater in Ewigkeit” BWV 371. Pero hemos quedado todos con ganas de disponer de tiempo para volver a nuestro recién estrenado Peñalosa y al vivaz motete de Praetorius.

Obras estudiadas en la Sesión 1:  “Gloria Laus et Honor” (F. Peñalosa); “Nun bitten wir den heiligen Geist” (M. Praetorius); “Kyrie” (Himnario de Naumburgo, 1537).

Próxima sesión: Kyrie, Gott Vater in Ewigkeit” BWV 371 (JS.Bach)

[Imagen de la Friendenskirche cortesía de la Fundación Goethe]

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